desprendimiento de retina
Oftalmología Salud

Tratamiento para el desprendimiento de retina

El ojo humano es uno de uno de los órganos más estudiados por la ciencia. Esto ha permitido que se hayan podido desarrollar técnicas sofisticadas para tratar las distintas afecciones que se pueden presentar en el sistema ocular, entre ellos el desprendimiento de retina. Sin embargo, este tipo de procedimientos suelen implicar un proceso de recuperación lento, en el cual, el paciente deberá poner a prueba su paciencia. Por lo que, estar en conocimiento de los recursos disponibles para tener un postoperatorio tranquilo, es fundamental para garantizar el éxito de la cirugía.

¿Qué es el desprendimiento de retina?

La retina es un tejido transparente, sensible a la luz, que se encuentra en la parte posterior del ojo. El desprendimiento de retina ocurre cuando este tejido se separa de su posición normal y permite que el vítreo, un gel transparente que está unido a la retina, pase por la zona de desgarro produciendo una visión borrosa.

Se trata de un problema que es considerado una emergencia clínica, por lo que ante la sospecha de que ha sufrido un desprendimiento de retina, lo más recomendable es acudir al oculista de forma inmediata, ya que es un problema que puede causar ceguera permanente si no es atendido de forma oportuna.

Causas más comunes

El desprendimiento de retina es algo que le puede suceder a cualquier persona, sin embargo, las estadísticas médicas reflejan que son más propensos los hombres mayores de 40 años y, por supuesto, quienes tengan antecedentes familiares de este problema. Dentro de las causas que pueden generar el desprendimiento de retina se encuentran haber tenido algún tipo de traumatismo o lesión en el ojo, padecer de miopía grave, haber sufrido un desprendimiento de retina en el otro ojo y las cirugías de cataratas.

Los principales síntomas que dan señales de estar frente a un caso de desprendimiento de retina son la aparición de manchas flotantes y centelleo en el campo visual, la sensación de tener una cortina gris frente a los ojos que no permite ver con claridad, ver sombras en la periferia del campo visual y la disminución repentina de la visión. Estos síntomas no son exclusivos del desprendimiento de retina y, no necesariamente el paciente los presenta todos, pero al tratarse de un problema tan delicado, lo más recomendable es que ante estos síntomas se acuda de forma inmediata al oculista para que realice una evaluación completa.

Tratamientos para el desprendimiento de retina

El desprendimiento de retina se trata mediante una intervención quirúrgica con la que el oculista trata de llevar la retina a su posición natural y fijarla nuevamente. Existen distintos métodos para realizar esta operación, por lo que la selección del procedimiento apropiado lo decide el médico en función al estado en el que se encuentre la retina y el tipo de desprendimiento que se haya generado.

La vitrectomía es uno de los métodos aplicados para tratar el desprendimiento de la retina. Esta cirugía consiste en remover el vítreo que se encuentra en la retina y sustituirlo por una burbuja de gas o de aceite, para ayudar a la retina a que se mantenga en su lugar hasta que logre adherirse nuevamente. Cuando se realiza la operación colocando una burbuja de gas, el proceso de recuperación durará el tiempo que tome que esa burbuja sea reemplazada por los fluidos naturales del cuerpo. En caso de que se trate de una burbuja de aceite esta será removida mediante otro procedimiento quirúrgico, cuando el médico haya determinado que la retina está adherida correctamente. Es un proceso delicado que implica que el paciente deberá pasar un tiempo de recuperación siguiendo unos cuidados particulares para garantizar el éxito de la intervención.

Recuperación y postoperatorio de desprendimiento de retina

Debido a la complejidad y lo delicado de los procedimientos quirúrgicos oculares, la recuperación de desprendimiento de retina requiere que el paciente siga un procedimiento preciso para que la retina se adhiera de forma correcta. La indicación principal en la etapa de postoperatorio en intervenciones de reparación de retina como la vitrectomía y, en otros procedimientos de la mácula ocular, es que el paciente debe pasar un período de tiempo con la cabeza boca abajo, lo que suele ser un proceso incómodo y del que se requiere mucha paciencia y los instrumentos adecuados para evitar otras afecciones.

La cantidad de tiempo que se debe mantener esta postura depende del proceso de recuperación de cada paciente, por lo que puede tratarse de algunas semanas o, incluso meses. Para poder llevar a cabo este proceso de forma efectiva, hoy en día es posible encontrar una serie de instrumentos que le permiten a la persona estar en la posición correcta en todo momento con el objetivo de facilitar la recuperación y tratar de que sea lo más rápida posible.

Por ejemplo, durante el día podrá contar con una silla especial que ofrece una posición cómoda y recomendada por los fisioterapeutas, en la que se prevengan molestias musculares y, además, pueda leer, ver la televisión o disfrutar de algún tipo de entretenimiento que hagan el proceso más llevadero. Mientras que, durante la noche podrá utilizar una serie cojines especiales para poder dormir boca abajo, respirar con facilidad y facilitar las horas de descanso.

Se trata de un proceso de recuperación lento y, la única forma de hacer que sea efectivo es siguiendo las indicaciones de forma precisa. Este tipo de intervenciones suelen ser exitosas en el 80 por ciento de los casos; sin embargo, dependerá mucho de la colaboración que el paciente ponga durante el proceso de recuperación.

Las afecciones del sistema ocular siempre son delicadas porque ponen en riesgo nuestra visión. El desprendimiento de la retina es un problema que puede incluso afectar a niños y, si no son atendidos correctamente, hay altas posibilidades de que se genere una pérdida de la visión permanente. Para prevenir este tipo de problemas, lo más recomendable es asistir a consultas oftalmológicas con regularidad para verificar que todo se encuentra bien y, en caso de que sea necesario realizar algún tipo de intervención, es importante acudir a una clínica especializada que cuente con especialistas con experiencias en este tipo de procedimientos.

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