Aún cuando no corras puedes tener pie de atleta

El pie de  atleta está identificado médicamente como una infección fúngica o de hongos que tiene sus orígenes en los dedos de los pies   y suele manifestarse en las personas que, generalmente sudan demasiado por los pies en momentos que usan zapatos u otros tipos de prendas cerradas para cubrir los pies .


Los síntomas más notorios de la aparición del pie de atleta, es la presencia de una especie de sarpullido, incluyendo comezón y picazón incesante, además de descamación  rojiza en la parte afectada.


  Qué es y de qué se trata  

Usualmente,  quienes padecen del pie de atleta  tienen la piel húmeda y carne viva entre uno y otro dedo, situación que resulta molestosa y en la mayoría de los casos malolientes y generalmente se puede efectuar un autodiagnóstico y tratamiento con antimicóticos y se puede curar, según la efectividad que sea tratado, en días o tal vez semanas.

Existen además tres tipos de pie de atleta, el que aparece entre los dedos más chicos (interdigital), causando ardor y comezón pudiendo extenderse hacia la planta del pie;  el tipo Mocasín que inicia  con una pequeña zona enrojecida , sequedad y picazón y mientras se desarrolla la piel suele agrietarse y   el vesicular que no es tan común y comienza con manifestarse con ampollas en los pies. 

¿Se puede contagiar?


Se conoce clínicamente que el pie de atleta  puede contagiarse a través de superficies contaminadas como mantas, picaportes, directamente con la piel a través de un saludo al estrechar la mano, inclusive abrazos.
También el pie de atleta puede ser motivo de contagio en área de piscinas, vestuarios y duchas, a l momento en que una persona entre en contacto con ciertos hongos , siendo más propicia las áreas húmedas y cálidas, en muchos casos.


Se le conoce con la denominación de pie de atleta  a esta condición,   ante la creencia de que muchos vestuarios, camerinos y equipos deportivos, son ambientes propicios  para su desarrollo, debido a su calidez y humedad en el cual los hongos suelen propagarse. Sin embargo, cualquier persona puede padecer de pie de atleta, independientemente si practica algún deporte o no.


Generalmente los hongos atacan los pies comúnmente, porque los zapatos y calcetines, son un caldo de cultivo que necesitan los hongos para prosperar y desarrollarse.


También al caminar descalzos,  los pies están expuestos a hongos  y gérmenes que se encuentren en el suelo.  Los hongos que provocan el pie de atletas se ubican dentro de la familia de los  dermatofitos, por cuanto se nutren de la queratina de la piel.


 Cómo prevenir su aparición


Los dermatólogos y especialistas recomiendan para prevenir la aparición de este tipo de hongos causante del pie de atleta, sugieren lavar los pies diariamente con agua y jabón,  mantenerlos secos el mayor tiempo posible,  principalmente entre los dedos, utilizar calcetines o medias limpios y de algodón, de igual modo, cambiarles  el tiempo necesario para mantener secos los pies.


También es recomendable utilizar chanclas o chancletas en duchas y piscinas públicas. De la misma manera, los zapatos deben ser suficientemente ventilados y su elaboración debe ser de cuerpo, con el fin de que permita la transpiración.


Por tratarse de una enfermedad que se puede transmitir por contacto directo por los hongos, a toda costa hay que evitar su propagación rápida, pues en algunos casos,  podrían afectar las manos si después de tocarse el área no se realiza la adecuada higiene de las manos. 

Pie de atleta no es Pie diabético


Si bien, nada tiene que ver un tipo de patología con la otra, es bueno establecer las diferencias entre ambas  y, en el caso del pie diabético,  se trata que generalmente se refleja en pacientes diabéticos, cuyos riesgos más comunes son la disminución de la sensibilidad debido a la mala circulación del pie  y que derivan en la aparición de úlceras, a veces graves , que se traducen eventualmente en posibles amputaciones del miembro. 


La mayoría de estas llagas o úlceras surgen en la planta del pie o en las áreas cercanas  al hueso, como los nudillos de los dedos.


 En todo caso,  quien padece de  pie diabético y sufre de constantes hormigueos, calambres,  pérdida de sensibilidad  y ulceración,  deberá visitar al especialista no sólo para su cura, sino también para establecer  un tratamiento adecuado  según sea el caso.

Tratamiento del pie de atleta


Existen en el mercado una gran variedad de cremas y  polvos antimicóticos (miconazol,  bifonazol,  clotrimazol o tolnaflato) ,  las cuales se utilizan vía tópica  y en caso de no percibir ningún tipo de mejoría acudir a un especialista dermatológico.


También existen gran cantidad de remedios caseros que sirven para acabar con el hongo, como la aplicación de Ajo, el cual tiene una amplia historia  de su uso medicinal, certificando una acción efectiva contra algunos hongos y bacterias. 


Se trituran  3 o 4 dientes de ajo, se mezclan en un recipiente con agua tibia, se remojan los pies durante 30 minutos  dos veces al día por espacio el lapso de una semana.


 Asimismo se recomienda  utilizar el secador de pelo y el talco en polvo, se elimina la humedad de los pies con el secador y luego se aplica el polvo del talco, de este modo los hongos no encontrarán la ambiente ideal para reproducirse.

También la aplicación de bicarbonato de sodio es efectiva, por cuanto se ha demostrado a través de un estudio  en Mycopathologia  se determinó  que el bicarbonato  contiene capacidades antifúngicas al utilizarlo en la piel.

Raul Alvarez

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