Parkinson
Aparato locomotor Enfermedades Mayores

Implementan terapia alternativa para pacientes con Parkinson estimulando la médula espinal

Un nuevo estudio encuentra que la estimulación de la médula espinal podría representar una terapia alternativa para las personas con la enfermedad de Parkinson que es resistente a los tratamientos convencionales

Los investigadores afirman que esta tecnología emergente podría ayudar a disminuir el dolor y mejorar la movilidad. Cerca de un millón de personas pueden estar viviendo con la enfermedad de Parkinson en los Estados Unidos. Este trastorno degenerativo a largo plazo es el resultado de un daño en las células nerviosas del cerebro que producen dopamina.

A medida que se desarrollan los síntomas de la enfermedad de Parkinson, una persona puede experimentar primero un temblor en una mano y rigidez en otra parte del cuerpo. Los cuatro síntomas clave son: un temblor, rigidez o tensión en los brazos, las piernas o en cualquier otra parte del cuerpo, movimiento lento y dificultad para iniciar y coordinar el movimiento, posiblemente se presenta como una pérdida de la expresión facial o una caminata lenta y tartamuda y dificultad con los movimientos finos, como hacer botones hacia arriba.

En última instancia, una persona experimenta problemas para mantener el equilibrio y algunas personas con Parkinson también desarrollan demencia. Otros sólo desarrollan síntomas motores y cognitivos, pero los médicos aún no están seguros del por qué.

Un asunto hormonal

Algunas personas se refieren a la dopamina como la hormona de la “sensación de bienestar” o mensajero químico. Tiene varios papeles, incluyendo la coordinación de movimientos y es un actor activo en el sistema de recompensas del cerebro.

La mayoría de las personas con Parkinson también desarrollan al menos un síntoma no motor. Los más comunes son las alteraciones del sueño, la pérdida del olfato, el dolor, el estreñimiento y la sudoración excesiva. Las personas también pueden experimentar ansiedad y síntomas neuropsiquiátricos, como depresión, apatía o psicosis.

Esta amplia gama de síntomas puede afectar las relaciones y hacer que las personas con Parkinson tengan menos autoestima y pierdan su sentido de la identidad. Aunque la causa del Parkinson sigue siendo desconocida, los tratamientos de prescripción para la deficiencia de dopamina y la estimulación cerebral profunda (ECP) son los enfoques estándar.

Efectos secundarios del tratamiento convencional

El tratamiento con dopamina puede causar efectos secundarios, como disquinesias o movimientos involuntarios de torsión del cuerpo. Por lo general, éstos disminuyen a medida que el efecto de la droga desaparece. Otros efectos adversos incluyen disturbios gastrointestinales, alucinaciones, ansiedad y fatiga muscular. Mientras tanto, la ECP puede causar hemorragias cerebrales, infecciones y convulsiones.

Enfoque alternativo

Dada la urgente necesidad de tratamientos que alivien los síntomas del Parkinson con riesgos mínimos, un grupo de investigadores adelanta ahora un enfoque alternativo: la estimulación de la médula espinal. Han publicado sus hallazgos en la revista Bioelectronic Medicine.

De este modo, propusieron determinar si la estimulación de la médula espinal podría ser una terapia singular para la enfermedad de Parkinson y una terapia de rescate, en personas para las que la ECP es cada vez más ineficaz. El estudio incluyó 15 participantes, con una edad media de 74 años. En promedio, habían recibido el diagnóstico de la enfermedad de Parkinson 17 años antes.

Ocho se habían sometido previamente a la ECP y los demás sólo habían recibido medicación, incluyendo analgésicos, como tratamiento para el Parkinson. Todos experimentaban dolor crónico resistente a la medicación para aliviar el dolor y cambios en su tratamiento para la enfermedad. Cuando un nervio en particular estaba involucrado, los medicamentos llamados “bloqueadores nerviosos” eran ineficaces.

Una vez iniciado el estudio, se implantaron quirúrgicamente electrodos bajo la piel de los participantes cerca de sus espinas dorsales. Los participantes podían elegir recibir corrientes eléctricas suaves en tres modos de estimulación: estimulación tónica continua, estimulación de ráfagas continuas, o un modo cíclico con estimulación de ráfagas, que proporcionaba estimulación durante 10-15 segundos a la vez, separados por pausas de 15-30 segundos.

Alivio del dolor y mejora de la movilidad

Así, observaron que los 15 pacientes experimentaron una “mejora significativa” después de utilizar el dispositivo estimulador de la médula espinal. Basándose en la escala analógica visual de la intensidad del dolor, los siete pacientes que nunca habían recibido ECP experimentaron una reducción del 57%, en promedio. Para aquellos que habían recibido ECP en el pasado, la reducción promedio en la intensidad del dolor fue del 61%.

Además, los investigadores encontraron que los participantes que optaron por el modo de ciclismo experimentaron, en promedio, un 67% de reducción del dolor, usando la misma escala. En comparación, aquellos que eligieron la estimulación de ráfagas continuas tuvieron, en promedio, una reducción del 48% en sus puntuaciones de dolor.

De los 15 pacientes, 11 habían sido capaces de completar una caminata de 10 metros antes y después del estudio. Luego de la estimulación, ocho personas (73%) de este grupo mostraron una mejora promedio del 12% durante sus caminatas de 10 metros. Los investigadores usaron estas caminatas para evaluar la movilidad y el andar de los participantes.

También usaron una prueba de “tiempo de subida y bajada” para medir cuánto tiempo le toma a una persona levantarse de una silla, caminar 3 metros, darse vuelta, caminar de vuelta a la silla y sentarse. Entre los 11 participantes que completaron esta prueba, siete (64%) mostraron una mejora en sus tiempos de finalización.

Los pacientes que eligieron un patrón de ráfaga continua tuvieron una mejora del 18% en sus puntuaciones de tiempo de subida y bajada. Sin embargo, los que eligieron el modo de ciclismo tuvieron un 7% de empeoramiento en estas puntuaciones.

Riesgos

Aunque muchos de los resultados parecen prometedores, es importante señalar que la estimulación de la médula espinal conlleva algunos riesgos y puede causar complicaciones, incluyendo el sangrado en el lugar de inserción. Los investigadores también reconocen que el diseño de su estudio tenía una limitación: no pudieron determinar si las mejoras en los puntajes provenían de la estimulación misma o de la disminución resultante del dolor, lo que permitía mayor movilidad.

El equipo de investigadores, con base en los EE.UU. y Japón, observó que “la estimulación de la médula espinal es una tecnología emergente que puede ser potencialmente utilizada para tratar tanto los síntomas motores como los no motores (dolor), que los pacientes con la enfermedad de Parkinson tratan a diario”.

Otra limitante era el hecho de que los pacientes no recibían los estimuladores de la médula espinal en el mismo lugar exacto, debido a las diferencias en la forma en que se presentaba su dolor. Además, no todos los pacientes pudieron regresar y completar las pruebas de movilidad, lo que redujo el ya pequeño tamaño de la muestra.

Además, este pequeño estudio no incluyó un grupo de control, por lo que algunos cambios en las puntuaciones de dolor podrían ser el resultado de un efecto placebo. Por lo tanto, esta investigación debe considerarse como un estudio de prueba de concepto. Se necesita una mayor evaluación en ensayos más grandes.

Finalmente, algunos investigadores involucrados en este estudio han revelado potenciales conflictos de intereses debido a afiliaciones con compañías de dispositivos médicos y compañías farmacéuticas, incluyendo Medtronic, Abbott, Boston Scientific, Kyowa Kirin, Boehringer Ingelheim, AbbVie y FP Pharmaceutical.

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *