Glaucoma
Oftalmología

Glaucoma: el ladrón silencioso de la vista

El glaucoma es una enfermedad que se detecta cuando la presión del líquido dentro del ojo se eleva y si no se trata, el paciente puede perder la visión e incluso quedar ciego. Esta patología es relativamente común, especialmente en los adultos mayores y puede causar daño al nervio óptico al no ser detectada a tiempo.

En este artículo, explicaremos las causas, los síntomas y el tratamiento del glaucoma. También explicaremos los diferentes tipos y los posibles procedimientos quirúrgicos.

Datos rápidos sobre el glaucoma

El glaucoma ha sido llamado el ladrón silencioso de la vista.

Los principales tipos de glaucoma son de ángulo abierto y de ángulo cerrado.

La edad y los problemas de tiroides aumentan el riesgo de padecer glaucoma.

Los síntomas pueden incluir un fuerte dolor ocular.

El tratamiento contempla cirugía y medicamentos.

En resumen, el glaucoma es una acumulación de presión dentro del ojo que causa daño al nervio óptico. Hay un pequeño espacio al frente del ojo llamado cámara anterior. Un líquido claro fluye dentro y fuera de la cámara anterior, este líquido nutre y baña los tejidos cercanos.

Si un paciente tiene glaucoma, el líquido drena muy lentamente fuera del ojo. Esto conduce a la acumulación de líquido y la presión dentro del ojo se eleva. A menos que esta presión se reduzca y se controle, el nervio óptico y otras partes del ojo pueden dañarse, lo que lleva a la pérdida de la visión.

La enfermedad suele afectar ambos ojos, aunque uno puede estar más gravemente afectado que el otro.

Glaucoma ocular tratamiento

Los tratamientos implican ya sea mejorar el flujo de líquido del ojo, reducir su producción, o ambos.

Gotas para los ojos

En la mayoría de los casos, el tratamiento inicial para el glaucoma incluye gotas oculares. El cumplimiento es vital, con el fin de obtener los mejores resultados y prevenir los efectos secundarios indeseables, esto implica seguir cuidadosamente las instrucciones del médico.

Las gotas incluyen: análogos de la prostaglandina, inhibidores de la anhidrasa carbónica, agentes colinérgicos o bloqueadores beta.

Los efectos secundarios pueden incluir escozor, enrojecimiento, crecimiento de las pestañas, cambio en el color de los ojos y ocasionalmente desprendimientos de retina y dificultad para respirar. Si las gotas para los ojos no son lo suficientemente eficaces, el médico puede recetar un inhibidor oral de la anhidrasa carbónica.

Los efectos secundarios son menores si se toman durante las comidas. Inicialmente puede sentirse hormigueo en los dedos de las manos, en los pies y micción frecuente. Sin embargo, después de unos días, generalmente se resuelven.

Adicionalmente, menos común, existe el riesgo de erupciones cutáneas, cálculos renales, dolor de estómago, pérdida de peso, impotencia, fatiga y un sabor extraño al consumir bebidas gaseosas.

Causas del glaucoma

Los expertos no están seguros de las causas precisas del glaucoma, pero los casos se dividen en dos categorías:

Glaucoma primario

Significa que la causa es desconocida.

Glaucoma secundario

La condición tiene una causa conocida, como un tumor, diabetes, una catarata avanzada o inflamación.

Existen varios factores de riesgo para el glaucoma:

La edad avanzada.

Origen étnico: los asiáticos, los afroamericanos y los de ascendencia hispana tienen un mayor riesgo de desarrollar glaucoma, en comparación con los caucásicos.

Algunas enfermedades y condiciones como la diabetes o el hipotiroidismo.

Lesiones o afecciones oculares.

Cirugía ocular.

Miopía.

Corticosteroides: los pacientes que toman corticoesteroides a largo plazo tienen un riesgo elevado de desarrollar varias afecciones diferentes, incluido el glaucoma. El riesgo es aún mayor con las gotas para los ojos que contienen corticosteroides.

Tipos de glaucoma

Existen dos tipos principales: glaucoma de ángulo abierto y de ángulo cerrado.

Glaucoma de ángulo cerrado

Puede ocurrir repentinamente, la persona experimenta dolor y pérdida rápida de la visión. Afortunadamente, los síntomas de dolor y malestar hacen que el paciente busque ayuda médica, lo que permite un tratamiento rápido, que suele evitar que se produzca cualquier daño permanente.

Glaucoma primario de ángulo abierto (crónico)

Este tipo progresa muy lentamente. Es posible que el paciente no sienta ningún síntoma; incluso la pérdida leve de la visión puede pasar desapercibida. En este tipo de glaucoma, muchas personas no obtienen ayuda médica hasta que ya ha ocurrido un daño permanente.

Glaucoma de baja tensión

Esta es una forma más rara de glaucoma que los expertos no entienden completamente. A pesar de que la presión del ojo es normal, el daño al nervio óptico sigue ocurriendo. Puede deberse a la reducción del suministro de sangre al nervio óptico.

Glaucoma pigmentario

Este es un tipo de glaucoma de ángulo abierto y se desarrolla típicamente durante la edad adulta temprana o media. Las células pigmentarias que surgen del iris, se dispersan dentro del ojo. Si estas células se acumulan en los canales que drenan el líquido del ojo, pueden alterar el flujo normal de los líquidos, lo que provoca un aumento de la presión ocular.

¿Cuáles son los síntomas iniciales del glaucoma?

Los signos y síntomas del glaucoma primario de ángulo abierto y del glaucoma agudo de ángulo cerrado son bastante diferentes.

Síntomas del glaucoma primario de ángulo abierto

La visión periférica se pierde gradualmente. Esto casi siempre afecta a ambos ojos. En etapas avanzadas, el paciente tiene visión de túnel.

Síntomas del glaucoma de ángulo cerrado

Dolor en los ojos, usualmente severo.

Visión borrosa.

El dolor ocular suele ir acompañado de náuseas y a veces de vómitos.

Las luces parecen tener un brillo extra parecido al de un halógeno a su alrededor.

Ojos rojos.

Problemas de visión repentinos e inesperados, especialmente cuando la iluminación es deficiente.

Cirugía para el glaucoma

Si los medicamentos no funcionan o si el paciente no los tolera, la intervención quirúrgica puede ser una opción. El objetivo de la cirugía suele ser reducir la presión dentro del ojo. Algunas cirugías incluyen:

Trabeculoplastia

Se utiliza un rayo láser para desbloquear los canales de drenaje obstruidos, facilitando el drenaje del líquido dentro del ojo.

Cirugía de filtrado (viscocanalostomía)

Se puede llevar a cabo si nada más funciona, incluyendo la cirugía con láser. Los canales dentro del ojo se abren para mejorar el drenaje de líquido.

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